6.9.05

no quiero llegar a los 100

Si vuelves a casa temprano, dejas el bolso y el computador sobre la mesa, sacas la basura, me besas en la frente, te tiendes en la cama a cenar y mueres por saber qué fue lo que hice el día de hoy (en vez de juntarte un rato con tus amigos y llegar tarde en la noche, y tirar el bolso lejos en cualquier parte, no importa, cargado de basura que tirar al papelero, y besarme hasta el cansancio, y cenar conmigo en la mesa tomando una copa de vino blanco, sin poder parar de contarme extasiado lo que hiciste hoy), entonces, mejor, no vuelvas a casa.